15 de diciembre
DÍA 15, Lunes
Ayer celebramos El Tercer Domingo de Adviento lleva el nombre de “Domingo de Gaudete”, o “Domingo de la Alegría”. Se denomina así ya que la tercera semana de Adviento parece despertar naturalmente una sensación de ‘cercanía’, de que el más grande acontecimiento está ‘pronto’ a suceder. Es esa experiencia del ‘falta poco’, por la que los corazones se animan, pues el trecho mayor ya ha sido recorrido. La liturgia se encargará de recoger este sentir: la primera palabra que se dice en la oración de inicio de la Misa es precisamente “Gaudete", es decir, “¡Regocíjense!”.
Dice el profeta Isaias:
“El
desierto y el yermo se regocijarán, se alegrará la estepa y florecerá,
germinará y florecerá como flor de narciso, festejará con gozo y cantos de
júbilo.
Contemplarán
la gloria del Señor, la majestad de nuestro Dios.
Viene
en persona y os salvará».
Entonces
se despegarán los ojos de los ciegos, los oídos de los sordos se abrirán;
entonces saltará el cojo como un ciervo.
Retornan
los rescatados del Señor.
Llegarán
a Sión con cantos de júbilo: alegría sin límite en sus rostros.
Los
dominan el gozo y la alegría.”
Pedimos para tener una navidad alegre: Padre nuestro