Viernes, 5 de mayo
¡Buenos días familia!
Hoy, Señor, en nuestra oración de familia te decimos:
Ayúdame, Señor, a saber esperar sin desmoralizarme,
a saber escuchar sin cansarme, a acoger con bondad,
a dar con amor, a estar siempre ahí cuando alguien me necesite.
Ayúdame a ser esa presencia segura a la que siempre se puede acudir,
a ofrecer esa amistad que pacifica, que enriquece, a través de Ti y en TI, a transmitir una paz gozosa, tu paz en mi alma, Señor, a estar totalmente centrado en Ti y disponible y acogedor para los otros.
Así, sin hacer nada extraordinario, quizá pueda ayudar a otros a sentir tu cercanía, porque mi alma te abrirá sus puertas a cada instante.
Dios te salve María….