2 de marzo de 2026
Lunes 2 de marzo
Buenos días, escuchamos el evangelio de ayer:
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y subió con ellos aparte a un monte alto.
Se
transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol,
y sus vestidos se volvieron blancos como la luz.
De
repente se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él.
Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Señor,
¡qué bueno es que estemos aquí! Si quieres, haré tres tiendas:
una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
Todavía
estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y
una voz desde la nube decía:
«Este
es mi Hijo, el amado, en quien me complazco. Escuchadlo».
Al
oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto.
Jesús
se acercó y, tocándolos, les dijo:
«Levantaos,
no temáis».
Al
alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando
bajaban del monte, Jesús les mandó:
«No
contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de
entre los muertos».
https://youtu.be/-Sgydk65EtY