30 de marzo de 2026

 

Lunes 30 de marzo. Lunes santo

Buenos días. Ayer celebrábamos el domingo de ramos.

La multitud lo recibió con gran entusiasmo: extendieron sus mantos y ramas de árboles en el camino, lo aclamaron como Mesías y gritaron: «¡Hosanna al Hijo de David!  ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!» Al entrar en la ciudad, se conmovió toda la población, preguntándose: «¿Quién es éste?», y la multitud respondía: «Éste es el profeta Jesús, el de Nazaret de Galilea»



https://youtu.be/vhlcW4iRHII

Señor Jesús:

Hoy me uno a la gente de Jerusalén para recibirte. Así como ellos extendieron sus mantos y ramos de olivo, yo quiero abrirte las puertas de mi vida, de mis redes sociales, de mis amistades y de mis sueños.

  • Ayúdame a ser auténtico: No quiero ser de los que hoy te gritan "¡Hosanna!" porque todo va bien, y mañana se olvidan de ti cuando las cosas se ponen difíciles o cuando mis amigos se burlan de la fe.

  • Danos humildad: Tú entraste en un burrito, con sencillez, no para presumir. Enséñame a no buscar siempre ser el centro de atención, sino a ser grande sirviendo a los demás.

  • Acompáñame en mi "Semana Santa": Sé que después de los aplausos viene la entrega. Ayúdame a no salir corriendo cuando aparezcan los problemas, el estrés o la tristeza. Dame la fuerza para estar cerca de ti, incluso al pie de la cruz.

Que este Domingo de Ramos no sea solo un recuerdo de hace dos mil años, sino el comienzo de una semana donde yo aprenda a amarte más.