4 de mayo de 2026

 LUNES 4 de mayo

 

¡Buenos días familia!

Escuchamos un fragmento del evangelio de ayer:

Jesús dijo:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».

Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».

Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores, porque yo me voy al Padre».

Reflexión:


https://youtu.be/pVy6--7rs2k

 

Hoy utilizamos el texto de la oración que los trabajadores creyentes de la ONU rezan al comenzar las reuniones, en recuerdo al día del trabajo que celebramos el 1 de mayo.


Hoy, Señor, en nuestra oración de familia te decimos:

 

Señor, nuestra tierra es sólo un pequeño astro,

perdido en la inmensidad del universo.

Tarea nuestra es hacer de ella un planeta

donde no vivamos atormentados por las guerras,

ni torturados por el hambre y el terror,

ni desgarrados ni divididos por ideologías, razas o color de la piel.

Danos acierto y valentía para poner desde hoy manos a la obra

con el fin de que nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos

puedan un día llamarse con orgullo seres humanos.