24 de septiembre de 2026
Día 24, Jueves
Esta es la historia
de un chaval que tenía muy mal carácter. Su padre le dio una bolsa de clavos y
le dijo que cada vez que perdiera la paciencia, debería clavar un clavo detrás
de la puerta.
El primer
día, el muchacho clavo 37 clavos detrás de la puerta. Las semanas que
siguieron, a medida que el aprendía a controlar su genio, clavaba cada vez
menos clavos detrás de la puerta. Un día descubrió que era más fácil controlar
su genio que clavar clavos detrás de la puerta. Llego el día en que pudo
controlar su carácter durante todo el día.
Después de
informar a su padre, este le sugirió que retirara un clavo cada día que lograra
controlar su carácter. Los días pasaron y el joven pudo anunciar a su padre que
no quedaban más clavos para retirar de la puerta...
Su padre lo
tomo de la mano y lo llevó hasta la puerta. Le dijo: "has trabajado duro,
hijo mío, pero mira todos esos agujeros en la puerta. Nunca más será la misma.
Cada vez que tú pierdes la paciencia, dejas cicatrices exactamente como las que
aquí ves”.
Tú puedes insultar a alguien y retirar lo dicho,
pero del modo como se lo digas lo devastará, y la cicatriz perdurará para
siempre. Una ofensa verbal es tan dañina como una ofensa física"
Señor, en nuestra oración de familia
te decimos hoy:
Ayúdanos a no “clavar”
palabras o gestos en los demás. Que el respeto y la empatía sean una buena
forma de actuar en nuestra vida. Te lo pedimos Señor
Vídeo: No discutir con idiotas: htt
ps://youtu.be/QrMtU194N7o