28 de septiembre de 2026

 Lunes 28 de septiembre


Buenos días comenzamos escuchando el evangelio de ayer domingo:

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”. Él le contestó: “No quiero». Pero después se arrepintió y fue.
Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: “Voy, señor”. Pero no fue.
¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?».
Contestaron:
«El primero».
Jesús les dijo:
«En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».

Reflexión

Nuestra historia cristiana, en estos veintiún siglos, está llena de palabras muy hermosas pero la verdadera fe, hoy y siempre, la viven aquellas personas que saben traducir el evangelio en las obras cada día.

El problema está en si el evangelio que hemos recibido de Jesús responde a nuestro compromiso o se queda solo en las palabras bonitas y profundas.

En definitiva, debemos hacer realidad ese dicho tan repetido, pero hoy al filo del evangelio: obras son amores y no buenas razones.

https://youtu.be/yP2pNXF2Udk